“Internet para estudiar”

31 octubre 2007
  • Martos, Ana. Internet para estudiar. Madrid: Pearson Prentice Hall, 2002.

Internet para estudiar es una recopilación de direcciones, sitios y material aprovechados posiblemente de otros trabajos anteriores de la autora o la editorial, empaquetados bajo un título y formato atractivos para jóvenes deseosos de “éxito”, un paso “fácil” por la universidad y “triunfo” en su vida profesional, según el objetivo declarado de la colección a la que el libro pertenece. De hecho, la presentación gráfica de Internet para estudiar es su principal, si no única, virtud: una bonita fachada compuesta a base de materiales de derribo pegados y colocados con comercial desparpajo.

Se trata, pues, de una obra ajena a cualquier preocupación educativa o interés en la formación intelectual de sus lectores. No ofrece pautas para usar Internet como herramienta de estudio y aprendizaje, ni para insertarla en procesos de (auto)formación. Ni aborda las técnicas de estudio con Internet, ni las de búsqueda de información, ni las de evaluación y selección de contenidos, ni las de uso y aprovechamiento de los datos. Tan sólo ofrece “todo aquello que se puede uno encontrar en la red”, bajo la filosofía de “salir de apuros”, “trucos”, etc.

Incluso visto como mera recopilación oportunista de enlaces Internet para estudiar tiene cosas increíbles. Ignorando completamente a Google, recomienda a Lycos y Ozú como buscadores. Privilegia los portales, al estilo Yahoo, o peores. No aclara la diferencia entre directorios y motores de búsqueda y no menciona para nada la web profunda. Incluso, se permite encadenar consejos contradictorios en párrafos consecutivos (pág. 109). En el afán por acumular cosas que llamen la atención a posibles compradores de la obra, no separa la diversión del estudio e incluye también enlaces y temas de ocio: programas de TV, logos, audiopostales, chats, anuncios, tiendas, juegos, páginas con las que ganar dinero, turismo, portales de entretenimiento, etc. Con lo cual no sólo tenemos El rincón del vago, sino también Segunda Mano y Carrefourocio

Internet para estudiar, a pesar del título, representa, pues, justo lo contrario de una educación informacional. Semeja más bien a un carromato de vendedor de crecepelo en plena fiebre del oro. Pensado para formar pícaros, como primera lección empieza por engañarlos.

Da verdadera lástima, por otra parte, comparar bibliografía en español de este nivel con los estupendos libros norteamericanos que hay sobre estos temas. Serán miserias del seguidismo cultural.


Sitios web de I+D+I en España

28 octubre 2007

¿Dónde puedo buscar información sobre I+D+I en España, de alcance nacional? En numerosos sitios web, de organismos del Gobierno, fundaciones y asociaciones, como los siguientes:

  • Página de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Educación y Ciencia, que incluye entre otras cosas programas de recursos humanos, los OPIs españoles, infraestructuras e instalaciones científicas, proyectos de investigación, evaluación en la ANEP y la CNEAI, transferencia de tecnología, planes nacionales de I+D, estadísticas económicas, indicadores de I+D, cooperación y planes regionales de I+D+I, etc.
  • Ingenio 2010, de la Presidencia del Gobierno, que incluye los programas Consolider, CENIT, Avanza, Euroingenio e información sobre la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT).
  • Plan Nacional de I+D+i 2008-2011, con información completa al respecto y acceso al documento de Estrategia Nacional de Ciencia y Tecnología (ENCYT).
  • FECYT, Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología , para promover el análisis y reflexión sobre el progreso científico-tecnológico y la divulgación de la ciencia y la tecnología, así como facilitar servicios a la comunidad I+D.
  • SISE, Sistema Integral de Seguimiento y Evaluación, observatorio permanente del sistema español ciencia-tecnología-sociedad: descripción, estudios, informes, indicadores, encuestas, evaluación.
  • INEbase, Investigación y desarrollo tecnológico, Instituto Nacional de Estadística: indicadores estadísticos anuales sobre recursos y resultados de la ciencia y tecnología en España.
  • Tecnociencia, el Portal español de la Ciencia y la Tecnología, con información general y noticias sobre el sector.
  • Portal Español de Movilidad para Investigadores, información práctica para venir a o salir de España.
  • CDTI, Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial, del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, promotor de la innovación y el desarrollo tecnológico entre las empresas españolas.
  • PROFIT, Programa de Fomento de la Investigación Técnica, del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
  • Registro de Entidades I+D, de entidades que realizan actividades de I+D, del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
  • Instituto de Salud Carlos III, cabecera de la investigación biomédica: Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS), indicadores de I+D, evaluación de tecnologías sanitarias, centros de investigación, redes temáticas, Biblioteca Nacional de Ciencias de la Salud, etc.
  • DGAM, programas de I+D de la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa.
  • Fundación COTEC, Fundación para la Innovación Tecnológica, que incluye abundantes estudios, informes, análisis y documentos electrónicos sobre la innovación en España, orientados sobre todo a las empresas.
  • Servicio Europa I+D, de la CRUE, información de la I+D de las universidades españolas en el marco europeo, etc.
  • SOST, Oficina Española de Ciencia y Tecnología en Bruselas, para el asesoramiento sobre I+D en el ámbito europeo.
  • RedOTRI, Red de Oficinas de Transferencia de Resultados de la Investigación de las universidades, con documentos electrónicos, etc.
  • OPTI, Observatorio de Prospectiva Tecnológica Industrial: informes, estudios y análisis sobre tendencias y perspectivas de futuro en materia tecnológica.
  • COSCE, Confederación de Sociedades Científicas de España, que agrupa a unas sesenta y coordina sus inquietudes en I+D+I (Acción CRECE, etc.)
  • FEDIT, Federación Española de Centros de Innovación y Tecnología, que agrupa a los centros tecnológicos, organismos de innovación radicados en o dirigidos hacia el sector productivo.
  • APTE, Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España.

“Cómo se hace un trabajo…”

24 octubre 2007

Este pequeño libro es la traducción al español de la tercera edición de un manual australiano sobre cómo elaborar trabajos en la universidad. Se centra primordialmente en los métodos para llevar a cabo diversas tareas intelectuales: elección de los temas, técnicas de lectura de los textos, anotaciones, análisis, valoraciones y comentarios, redacción de borradores, etc. No obstante, también aborda la presentación formal de los documentos: lenguaje, composición, citas, referencias y bibliografía, etc.

Cómo se hace un trabajo académico está dirigido a las disciplinas humanísticas o, en todo caso, científico-sociales. De ahí, seguramente, su insistencia en las cuestiones relativas a la argumentación, la discusión, la controversia y el comentario, con los textos y fuentes como materia prima y telón de fondo. Quizá también a esto se deba un cierto tono de falta de concrección en las pautas y recomendaciones que se ofrecen al lector.

Aunque el libro no entra apenas en los temas de búsqueda y acopio de información, y aunque no se caracteriza por ofrecer una visión tecnológicamente muy moderna del trabajo intelectual (tal vez hay que tener en cuenta que el original australiano es de 1997), tiene el mérito de incluir un capítulo sobre la navegación en la Web, enfocado hacia la evaluación de la información disponible en Internet.

La calidad de la presentación gráfica del texto es más bien deficiente. Resulta demasiado pobre y austera para lo que debería ser, y es con frecuencia, la pauta en este tipo de guías de autoayuda rápida dirigidas al estudiante universitario actual.

No obstante, dentro de las condiciones expuestas, es una obra aprovechable del sector pacífico (por el océano) de la cultura anglosajona.

Contenidos:

  1. Despejando el terrenofoto-thumbail.jpg
  2. Elección del tema
  3. Lectura
  4. Notas
  5. Navegando en la red
  6. Análisis y planificación
  7. Redacción de borradores
  8. Corrección y presentación formal
  9. Calificación y autocrítica
  10. Cómo escribir reseñas bibliográficas e informes
  11. Exámenes


Demarcación y comunicación [2]

23 octubre 2007

Son bastantes, ciertamente, los asuntos que se debaten en la relación ciencia-sociedad, donde tiene lugar lo que podría llamarse la comunicación científica [2], por distinguirla de aquella primaria comunicación entre expertos que produce el conocimiento cualificado que denominamos ciencia.

Pero además de esa agenda de asuntos, hay otro problema fundamental y en cierto modo previo, diríamos: la vieja y filosófica cuestión de la demarcación de la ciencia o, en términos más actuales, de la calidad y evaluación de la ciencia. Cuando se trabaja en la interfaz ciencia-sociedad, en la membrana de la ósmosis, como agentes educativos, en los medios, formando jóvenes, haciendo divulgación científica, canalizando expectativas o demandas sociales, etc., hay que controlar qué se filtra en una dirección y qué en otra, qué atraviesa la aduana y si hay contrabando.

La comunicación científica [2] encierra para educadores, divulgadores y comunicadores compromisos y responsabilidades en cuanto a la demarcación de qué es y qué no es ciencia, qué es fiable y hasta qué punto, a qué nos referimos con información científica y cuánta credibilidad, fundamento y transparencia tienen los datos que se transmiten… Pueden citarse muchos ejemplos prácticos:

  • Proliferación de todo tipo de información y confusión en Internet
  • Pseudociencias y saberes anticientíficos promovidos públicamente
  • Divulgación demagógica o distorsionada de la ciencia en los medios
  • El vidrioso campo de la salud como sector industrial y epistémico
  • Intereses económicos y manipulación de resultados científicos
  • Fraudes y picaresca profesional en la investigación
  • Propaganda, publicidad y marketing sobre necesidades sociales
  • La difícil separación entre conocimiento e interés, ciencia e ideología

Todos estos temas tienen que ver con la evaluación, calidad y, en definitiva, con la demarcación de la ciencia. Incluso diría que evocan un difícil y escurridizo problema, nada posmoderno, aun más antiguo que el de la demarcación, y desde luego tampoco resuelto, llamado de la verdad. La comunicación ciencia-sociedad no puede dar la espalda a estas complicaciones.

En todo caso, desde luego, por muchas razones, la preocupación por la comunicación científica [2] está aumentando con rapidez, como pone de manifiesto la próxima celebración en Madrid del IV Congreso sobre Comunicación Social de la Ciencia, bajo el lema “Cultura científica y cultura democrática”.


Univ. de Cantabria en Scopus

19 octubre 2007

El histórico y siempre renovado Web of Science (Thomson Scientific) y el emergente Scopus (Elsevier) mantienen una dura pugna por ocupar el primer puesto como instrumento transversal de información científica de calidad, e incluso como herramienta de evaluación métrica de la investigación, aunque en esto WoS lleva bastante ventaja.

No es seguramente un episodio casual en esta guerra la nueva interfaz del Web of Knowledge, que pretende conseguir mayor integración y simplicidad en la búsqueda simultánea en varias de sus bases de datos (WoS, Current Contents, Derwent, ISI Proceedings), al estilo, más sencillo y transversal, de Scopus.

Sea como fuere, prestaciones aparte, parecería que en lo que a contenidos se refiere Scopus es el doble de “ancho” pero mucho más “corto” que el Web of Science: indiza unas 15.000 revistas o series, frente a 8.000 del WoS, pero con una cobertura retrospectiva en años mucho más reducida en conjunto (las citas sólo desde 1996).

Si se busca en ambas fuentes con técnicas equivalentes (*) los artículos publicados por investigadores que designan a la Universidad de Cantabria como su institución, se constata, en efecto, la cortedad del alcance retrospectivo de Scopus. Y, sin embargo, a pesar de la potencia que adquiere desde 1996, su anchura no le conduce a despegar espectacularmente en la cobertura de las publicaciones de la Universidad de Cantabria, no recoge luego el doble de documentos.

Universidad de Cantabria

Documentos publicados

 

Scopus

Web of Sci.

1990

28

98

1992

68

152

1994

108

189

1996

237

219

1998

244

247

2000

259

271

2002

257

301

2004

336

316

2006

457

427

Los datos de citas recibidas hasta la fecha de hoy por artículos de investigadores que designan a la Universidad de Cantabria como su institución, publicados en cinco años elegidos, son paralelamente similares, con alternativas, en Scopus y en WoS. No se encuentran más citas tampoco a la literatura de la Universidad de Cantabria en Scopus, no se percibe una acusada superioridad cuantitativa de Scopus derivada de su mayor base de revistas. ¿Por qué? Como es natural, para sacar conclusiones habría que hacer un estudio, no simplemente poner un ejemplo.

   Universidad de Cantabria

Citas a documentos publicados

 

Scopus

Web of Sci.

1996

3.395

2.706

1998

3.136

2.625

2000

2.741

3.261

2002

1.740

2.115

2004

1.769

1.542

(*)  En Scopus: AFFILORG(univ* AND cantabria) AND AFFILCITY(santander) AND PUBYEAR IS nnnn; en WoS: OG=(univ* SAME cantabria) AND AD=santander AND PY=nnnn 


“Escribir y presentar trabajos…”

16 octubre 2007

Este pequeño libro es una aportación a la bibliografía en español sobre enseñanza y aprendizaje de técnicas de estudio, concretamente sobre redacción de trabajos académicos. Constituye un manual práctico y muy básico, dirigido a estudiantes universitarios o de bachillerato. Ofrece pautas y consejos sobre la escritura y composición gráfica de los textos: léxico, ortografía, sintaxis, formato, imágenes, notas, etc.

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Su principal característica y virtud es que orienta al lector sobre el manejo de herramientas informáticas comunes (Microsoft Office, esencialmente), integrando con acierto las indicaciones sobre redacción de los trabajos con las técnicas software para lograr los efectos deseados. Desde este punto de vista es un obra muy útil.

En cambio, por su carácter elemental, resulta muy poco exigente y detallado en cuanto a la forma y organización de los trabajos académicos y no dice nada de las tareas y métodos intelectuales requeridos para su eficaz preparación. Se queda excesivamente corto para un estudiante universitario avanzado, al tratar de pasada temas clave como la originalidad, las citas y referencias o la estructura del trabajo.


Contenidos:

  1. Lo primero es lo primero
  2. Hay que facilitar la lectura del texto
  3. Al final, todos los trabajos se imprimen
  4. También se trabaja en equipo
  5. Ni una falta de ortografía ni media
  6. Las imágenes son casi imprescindibles
  7. Referencias, anotaciones y demás
  8. Los gráficos son muy ilustrativos
  9. Siempre se deben incluir los datos del trabajo
  10. Las inevitables fórmulas
  11. Los últimos detalles


Faculty of 1000 Biology

12 octubre 2007

Faculty of 1000 Biology es una herramienta de evaluación, selección e información sobre la literatura biológica internacional, que funciona desde 2002. Reúne los artículos más importantes publicados en dicho campo según las recomendaciones de un equipo de 2.300 científicos del máximo nivel (que empezaron siendo mil, claro). En la actualidad recoge más de 30.000 referencias.

Faculty of 1000 está organizado como una verdadera academia de científicos, de manera rigurosa y estructurada. Se divide en 18 facultades, y estas a su vez en un total de 110 secciones, unas y otras con sus responsables al frente, agrupando al conjunto de los 2.300 evaluadores, que cubren todos los campos de la biología (excepto la biología animal, por cierto). Al parecer, todo funciona también de acuerdo con unas normas deontológicas y de procedimiento precisas.

Los expertos evaluadores pueden elegir cualquier artículo de investigación que les interese, de cualquier revista y de cualquier época. En la mayor parte de los casos se trata de artículos recién publicados, pero también los hay anteriores a 2002. Los analizan según unas directrices comunes, lo que desemboca en una puntuación numérica, el F1000 Factor, para cada artículo. Además, los evaluadores establecen los campos temáticos en los que la referencia es relevante y el tipo de investigación que describe, y agregan su comentario.

En biología se publica de forma masiva: más de un cuarto de toda la edición científica, sin contar la medicina. F1000 significa un esfuerzo por examinar y seleccionar de entre la literatura publicada aquélla de mayor interés y calidad, para facilitar a los científicos una información filtrada con criterio, un servicio inteligente de alerta y orientación. Según los propios editores, F1000 es útil sobre todo para seguir las áreas de investigación adyacentes a la propia, donde no hace falta tanta exhaustividad y viene muy bien el análisis crítico de otros expertos. También destacan su capacidad para encontrar las joyas ocultas: los artículos importantes en revistas de poca difusión.

Frente a los esporádicos e individuales comentarios, recensiones, cartas, citas, etc., sobre artículos publicados, F1000 aporta un procedimiento organizado para el seguimiento crítico de la ciencia. Es una nueva forma de evaluación a posteriori de la literatura científica, complementaria o alternativa al análisis métrico mediante indicadores de citación, factores de impacto, etc., y se articula como un sistema de post-peer review, basado en el juicio de revisores expertos.

Además, Faculty of 1000 presenta otros rasgos singulares:

  • Es una herramienta reciente que aprovecha el poder de las TIC, pero su fortaleza reside en la tradicional inteligencia de las personas.
  • Su funcionamiento colectivo evoca el trabajo colaborativo de la web social, pero los resultados proceden de la interacción de una élite muy definida de investigadores cualificados.
  • Surge de entre los científicos, o de muy cerca de ellos (los editores open access de BioMed Central), pero no tiene nada que ver con el acceso abierto, es un sistema de suscripción.
  • Constituye una forma de peer review a posteriori, pero, desde luego, nada menos parecido al open peer review, que estaría tan cercano.
  • En definitiva, es un sistema orientado a promover selectivamente la calidad del conocimiento científico.

Habría que saber, claro, si el sistema de evaluación funciona bien. Por cierto, también existe, desde 2006, Faculty of 1000 Medicine.