Más acceso abierto (NIH)

Una noticia publicada hace días en Science (2008, 319:266), bajo el expresivo título de Uncle Sam’s Biomedical Archive Wants Your Papers, resume y explica la nueva disposición legal aprobada en E.U.A. a fines del año pasado sobre la publicación de los resultados de la investigación financiada por los National Institutes of Health (N.I.H.)

Dicha regulación convierte en obligatoria la anterior recomendación de que los autores remitan a N.I.H. sus artículos dentro de los doce meses posteriores a su publicación, para que sean depositados en el archivo abierto PubMed Central. La norma se justifica como forma de que los contribuyentes tengan acceso a la investigación que financian con sus impuestos, y los N.I.H. vigilarán que los científicos la cumplen.

Además, esta nueva práctica sitúa a los N.I.H. en sintonía con las otras grandes agencias angloamericanas de financiación de la investigación biomédica, que siguen una política similar: Howard Hughes Medical Institute, Wellcome Trust y U.K Medical Research Council. La diferencia es que los N.I.H. no ofrecen ayuda extra para sufragar los posibles costes adicionales del acceso abierto para el autor.

Esta medida es otra vuelta de tuerca en la dirección hacia un acceso más abierto al conocimiento científico. Es una iniciativa importante, por la dimensión, relevancia y liderazgo de los N.I.H., y porque la investigación biomédica es un sector decisivo: representa una proporción enorme de la edición científica y un ámbito donde las exigencias de evaluación a priori de la investigación (peer review, etc.) son críticas, no pueden cambiarse por accesibilidad.

Aunque el camino al acceso abierto no es sencillo ni lineal y el panorama se caracteriza por la coexistencia plural y duradera de modelos y sistemas comunicativos diferentes, yo creo que hay una tendencia de fondo hacia una mayor apertura, tendencia que responde a la propia naturaleza viral de la información, propensa a propagarse de suyo, y que se traduce, en historia de la ciencia, en lo que Willinsky ha llamado El principio de acceso.

Internet, obviamente, establece un nuevo concepto de publicidad, publicación o accesibilidad de la información, que no existía antes, y en relación con el cual cualquier obstáculo o laguna es percibida como restricción si el contenido no ha sido creado en origen (por el autor) para su explotación comercial. Que el intermediario cobre al usuario es difícil de explicar y de entender, salvo cuando es el creador quien reivindica la función comercial o industrial de su creación (como sucede, por antonomasia, en las patentes). El valor añadido que aporta y reclama por su cuenta el editor de Internet está en cuestión, sobre todo al repercutirse muy onerosamente como cobro a lectores consorciados (bibliotecas, instituciones, etc.)

2 respuestas a Más acceso abierto (NIH)

  1. wfosbery dice:

    Muy bueno tu blog amigo. No pares, sigue, sigue…

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