La ciencia durante el Gótico

En un artículo reciente de Nature (*), Philip Ball presenta y anticipa algunas de las conclusiones de su inminente libro, Universe of Stone: Chartres Cathedral and the Triumph of Medieval Mind (**), que también anuncia en su página web. En él descubre a quienes lo desconocieran que los principios de la racionalidad científica europea característicos de la época barroca no están ausentes en tiempos ya del Gótico, desde el siglo XIII, y que por tanto no sólo estuvieron aisladamente prefigurados en la ciencia grecolatina.

Catedral de Chartres, por Atlant, Wikimedia Commons

Catedral de Chartres, por Atlant, Wikimedia Commons

En Universe of Stone, Philip Ball estudia el origen y desarrollo del Gótico a través de la Catedral de Chartres, icono del estilo y ejemplo de la nueva época. Su arquitectura se caracteriza por enormes estructuras jerárquicas basadas en la simetría y la proporción, pura racionalidad en piedra y cristal que parece reflejar confianza en el orden cósmico: la organización y geometría de la construcción corresponde a la creencia en un universo armonioso, ordenado y previsible. Es un desarrollo técnico e intelectual que rompe con la tradición, que expresa una diferente visión de Dios, del mundo y del hombre.

Según Philip Ball, la recuperación de textos clásicos griegos a través del mundo árabe en las décadas anteriores (gracias en buena medida a las relaciones culturales en la España cristiano-musulmana, añado) revitalizó el pensamiento europeo, provocó un renacimiento. Se abrió paso una Razón con cierta autonomía de la Fe, y se consolidó la noción de un universo gobernado por leyes accesibles a la comprensión humana, precondición de la ciencia. No sin oposición, controversias y condenas, muchos eruditos desarrollaron un talante inquisitivo y racionalista, y miraron e investigaron la naturaleza como un perfecto mecanismo creado por Dios para funcionar regularmente, sin su intervención constante. Así sucedió en la propia Escuela de Chartres, y después a lo largo de toda la época gótica (Alberto Magno, Roger Bacon, Buridan, Oresme, etc.)

No he leído el libro, pero me parece muy interesante que insista en combatir el resistente tópico de que antes del Renacimiento era el caos y las tinieblas y desde Galileo triunfó esplendorosa la luz de la Razón. Está bien que de a conocer en muchos sectores donde reina un adanismo ignorante que los medievales no eran unos supersticiosos necios. Está bien criticar todas las supersticiones.

El “espíritu científico” no da saltos, aunque haya habido épocas más y menos propicias o exitosas en los procesos de depuración y decantación de la información sobre la realidad. Las discontinuidades dependen sobre todo de los medios técnicos, tecnológicos y documentales con los que el conocimiento científico se produce y reproduce: el alfabeto fonético griego, las bibliotecas helenísticas, la imprenta, etc. En la época gótica es la recuperación de los textos clásicos traducidos del árabe lo que da un impulso a la generación de información científica.

(*)  Ball, Philip. Triumph of the medieval mind. Nature, 452(7189):816-818

(**)  Ball, Philip. Universe of Stone: Chartres Cathedral and the Triumph of the Medieval Mind. Bodley Head, 2008.

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