“Cómo redactar referencias…”

29 junio 2008
  • Borgoños Martínez, Mª Dolores. Cómo redactar referencias y citas bibliográficas en un trabajo de investigación: aplicación práctica del Harvard Style. Madrid: ANABAD, 2007. 101 p.

A la espera, según Mª Dolores Borgoños, de que ISO actualice sus dos normas 690 sobre referencias y citas bibliográficas, que suelen ser fuente de inspiración en España para ofrecer recomendaciones sobre el asunto, ella decide lanzarse a divulgar mejor en nuestro país el estilo Harvard. Me parece muy buena idea.

El sistema Harvard está muy presente en la tradición académica del mundo anglosajón y es utilizado en amplios sectores de la ciencia. Tiene una implantación plural e independiente de sectores concretos, por lo que es útil como estilo general, para usos diversos. Podría considerarse casi como un “estándar de facto”, pero se trata sólo de un estilo, realmente, una tradición o conjunto de prácticas con un común aire de familia que reside en la técnica de citación mediante autor y fecha. Harvard cristaliza, pues, en normas y pautas diferentes, como las recomendaciones de la British Standards Institution o el manual de estilo del Australian Government Information Management Office, que cita Borgoños.

Cómo redactar referencias y citas bibliográficas en un trabajo de investigación es un pequeño manual valioso por su concisión y su utilidad práctica inmediata, además. Está razonablemente bien organizado, presentado y escrito, aunque peca de repetitivo en algunos casos. Contiene bastantes ejemplos, apéndices y ayudas (abreviaturas, alfabetización). Quizá debería extenderse con más detenimiento en las publicaciones y documentos disponibles en Internet. Y, desde luego, es difícil de aceptar el detalle de que las referencias deban incluir el nombre de TODOS los autores cuando uno piensa en artículos de física de partículas con 100 o 200 firmantes.

Índice de la obra:

  1. Introducción. Intención de este manual.
  2. Significado de norma en bibliografía
  3. ISO y AENOR
  4. La diversidad y la unidad bibliográficas
  5. La estructura básica de la bibliografía que dicta el “Harvard Style”
  6. El “Harvard Style”
  7. Sistemas automatizados de redacción de referencias bibiográficas
  8. Alfabetización de documentos al término del trabajo
  9. La expresión del lugar de publicación y la fecha
  10. Conclusiones
  11. Módulo de ejemplos
  12. Referencias bibliográficas
  13. Bibliografía
  14. Apéndices

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New directions for teaching …

24 junio 2008

La revista norteamericana New Directions for Teaching and Learning, que publica Wiley, acaba de lanzar como número especial de verano (volume 2008, issue 114) un monográfico íntegramente dedicado a educación informacional (ALFIN). Se titula Information Literacy: One Key to Education y la edición está a cargo de Margit Misangyi Watts.

Watts explica en su presentación del volumen que en la enseñanza superior se detecta que los estudiantes están poco comprometidos en un aprendizaje que suponga por su parte verdadero desarrollo y creación de conocimiento. Por esta razón, cree que es importante incorporar al proceso educativo y reforzar en los alumnos una information literacy que trascienda las habilidades para “buscar información” e incida en las de “crear conocimiento”.

Los artículos tratan diversos aspectos de la cuestión: el papel de las bibliotecas y los bibliotecarios en la enseñanza superior y en particular en la educación informacional; la noción de “information commons”; la cooperación entre profesores y bibliotecarios; las reformas curriculares y metodológicas; la tecnología educativa; las competencias y el desarrollo cognitivo; la instrucción informacional a los estudiantes de primer curso; diferentes métodos de trabajo y técnicas educativas.

Information Literacy: One Key to Education es interesante por cuanto coloca las enseñanzas informacionales (ALFIN) en el seno de la problemática educativa general. En lugar de exponer sin más la perspectiva de los bibliotecarios y profesionales de la información, expresa una cierta preocupación o interés de los educadores y especialistas en educación por la information literacy como un elemento más del complejo y abigarrado panorama de la enseñanza superior.

La enseñanza superior en mi opinión lo tiene difícil, la verdad, cuando en un mundo tan intensamente informacional lo primero que se echa de menos es conocimiento. ¿Tendrá que ver la abundancia de una cosa con la escasez de la otra? ¿Se estarán identificando bien las causas del problema? ¿Será realmente, como dice Watts, que “education is about discovery”?


Richard Dawkins, por supuesto

21 junio 2008

Richard Dawkins no necesita ser descubierto, es un personaje bien conocido y hasta constituye una factoría comunicativa por sí mismo. Pero no por ello voy a dejar de decir algo sobre él, pues las reflexiones de este blog deben mucho a su visión sobre la vida y la ciencia.

Hace año y medio escribía acerca de los memes, noción que Dawkins popularizó en El gen egoísta (1976). El meme, como replicador unidad de la transmisión cultural, equivaldría al gen de la propagación biológica, pero es más bien, en cuanto tal, una metáfora. Si ya es difícil identificar y aislar molecular y funcionalmente los genes en las secuencias de DNA, imaginemos lo que sería encontrar las “unidades elementales de la herencia cultural”.

Pero más allá de la metáfora concreta, las ideas de Dawkins sobre la evolución y sobre el papel protagonista de los replicadores en el despliegue y expresión de la realidad me parecen importantes.

Richard Dawkins sostiene que el sujeto de la evolución biológica son los genes, no los organismos o las especies. Los genes en su expansión y proliferación forman y se sirven de vehículos, o “máquinas de supervivencia”, que son los individuos u organismos y, en una escala mayor, crean las comunidades, poblaciones, etc. Las interacciones y organización de la vida animal y vegetal se basan en las dinámicas de los genes. En particular, Dawkins cree poder explicar todas las formas de altruismo biológico como expresión de egoísmos genéticos. La información codificada en DNA contiene los programas que regulan el comportamiento de los sistemas biológicos. 

La evolución biológica ha construido, por selección natural, sistemas neurológicos cada vez más potentes, hasta llegar al cerebro humano. Según Dawkins, este cerebro es caldo de cultivo idóneo para la propagación de nuevas secuencias de información autorreplicadora, más lábiles que los genes, que podrían llamarse memes. Son estados o configuraciones neuroquímicas y se transmiten mediante la imitación y el aprendizaje, dando lugar a la cultura, que también evoluciona… En nuevos medios aparecen nuevos replicadores: los virus informáticos…

Aunque Dawkins se fija poco en el propio concepto de información como tal (al fin y al cabo, materia organizada de forma improbable), sus planteamientos promueven un análisis naturalista y, por tanto, natural de la realidad, incluso de la realidad humana y el conocimiento. Un análisis que al final puede resultar un tanto desencantado, menos poético que las visiones mágicas del mundo, impregnado tan solo del austero valor de la verdad.

Un punto entrañable y clarificador es el conato de estudio que Dawkins aborda en la nota 59 de la segunda edición de El gen egoísta, en clave de propagación memética, sobre la difusión de una idea científica determinada, seguida a través del Science Citation Index, casi un apunte de sociobiología de la sociobiología.


Information literacy handbooks

17 junio 2008

Sobre educación informacional, la ACRL (Association of College and Research Libraries) acaba de publicar hace muy pocas semanas su Information Literacy Instruction Handbook, una publicación dirigida a bibliotecarios que trata sobre la organización y la práctica de la docencia informacional.

De acuerdo con las explicaciones de ACRL, Information Literacy Instruction Handbook se aproxima al asunto desde un punto de vista práctico, abordando situaciones reales y actuales. Los capítulos son concisos, presentan los elementos básicos de la educación informacional y están escritos por profesionales experimentados, desde la cercanía a la propia actividad docente.

Como puede verse en el desglose de los capítulos, aunque la obra no es larga, la relación de temas tratados es amplia: la psicología del aprendizaje, cooperación, programación, didáctica, liderazgo, evaluación, tecnología, diversidad, etc.

Cox, Christopher N.; Lindsay, Elizabeth B. (eds.) Information Literacy Instruction Handbook. Chicago: ACRL, 2008. 236 p. ISBN 978-0-8389-0963-8

De forma más modesta, pero sumamente interesante, está disponible en la red (en pdf) otro manual sobre educación informacional, británico en este caso. Es el Handbook for Information Literacy Teaching de la Biblioteca de la Universidad de Cardiff, que salió a la luz por vez primera en 2005. Ha sido elaborado por un grupo de bibliotecarios temáticos que trabajan en este campo. Se puede comprobar con facilidad que se trata de verdad de un texto muy práctico, útil y concreto.

Morgan, Nigel, et al. Handbook for Information Literacy Teaching. Cardiff: Cardiff University, 2007. 2nd. ed. 123 p.


ALFIN debe ser especializada

15 junio 2008

“Transversal” es una palabra que cotiza fuerte en los mercados terminológicos, un vocablo afortunado dentro de los neolenguajes al uso, en el campo de la educación como en otros. A mí me parece, sin embargo, que en educación lo transversal siempre corre serios riesgos de quedarse en superficial (a veces de forma deliberada, claro). Algo así como del departamento de barnices y tinturas, o de esos mostradores donde envuelven los regalos de Navidad y Reyes en los centros comerciales.

Creo que este peligro de superficialidad decorativa también existe en la educación informacional (más conocida como ALFIN, alfabetización informacional) cuando se plantea demasiado transversalmente. Al menos en las universidades, pienso, la educación informacional debe ser especializada, adaptada a cada titulación o plan de estudios. (Y en buena medida, presencial, aunque ese sea otro tema).

  • A poco que consigan organizarse, las universidades van a seguir formando graduados en titulaciones específicas, al margen de cómo lo hagan y cuántas sean éstas. Una educación informacional que pretenda incidir de verdad, en serio, en la cualificación de los estudiantes y egresados de las aulas ha de estar pensada para el grupo de alumnos, perfil profesional y disciplina científica particulares. Ha de operar sobre cada uno de los tipos de “producto” educativo que la universidad fabrica, más que darles un ligero toque familiar a todos ellos.
  • Aunque se habla mucho (¿demasiado?) de competencias genéricas y transversales, y aunque por supuesto hay elementos estructurales y objetivos comunes a cualquier formación informacional, a la hora de la verdad, los estudiantes y futuros titulados en Agronomía necesitarán y agradecerán fortalecer su competencia informacional en cuanto agronomistas. De una manera flexible y abierta al complejo y líquido mundo informacional, pero desde la perspectiva de la profesión que estudian, para que tenga anclaje con lo que aprenden y visos de utilidad.

Todo esto, dando por supuesto que sea necesaria una activa intervención educativa en este terreno de lo informacional. En realidad, las habilidades tecnológicas básicas para sobrevivir en el mundo se adquieren por impregnación comercial y contagio entre pares, no hace falta enseñarlas. El mundo humano puede, a diario lo demuestra, desarrollarse perfectamente como una inteligencia de enjambre. Una educación informacional, preferiblemente especializada, tiene sentido para contrarrestar las tendencias dominantes, promoviendo ideales antiguos: la autonomía crítica del individuo, su capacidad para emanciparse, mediante la reflexión inteligente, de la inmediatez de los flujos de producción/consumo y replicación informacional… Pero no es imprescindible para sobrevivir y reproducirse.

(Ver también: “Digital literacies for learning”)


Scopus y su propio impacto

14 junio 2008

Scopus, la base de datos multidisciplinar del grupo Elsevier, no para. Después de desarrollar el sistema de identificación y búsqueda por autores y dos meses más tarde de incorporar el de instituciones (Affiliation Search) acaba de poner en marcha una herramienta de información sobre la productividad y repercusión científicas de las revistas: el módulo Analytics o Journal Analyzer.

Es una prestación bastante sencilla, que permite conocer la evolución del número de artículos publicados, citas recibidas y el cociente entre citas y artículos (Trend line) de una revista en cada año, desde 1996. La información se visualiza, además, mediante un gráfico y se puede comparar de forma simultánea la trayectoria de hasta diez títulos. Los datos se actualizan cada dos meses.

No cabe duda que Scopus es impactante, porque realiza con rapidez y agilidad cambios y mejoras que captan la atención, golpeando a su rival ISI Web of Knowledge con dosificada regularidad. El funcionamiento y manejo de Scopus es además amigable, práctico y cómodo. Habrá que dejar a análisis más expertos, sin embargo, la valoración de la calidad y fiabilidad de algunos desarrollos. Así, por ejemplo, me gustaría ver opiniones más solventes sobre el indicador Trend line, como cociente entre el total de citas recibidas en un año dado por todos los artículos de la revista, de cualquier fecha, y los artículos publicados ese año. A mí no me entusiasma.

Por otra parte, con los datos de Scopus, ningún análisis métrico mejor, por supuesto, que el que ofrece SCImago Journal & Country Rank, y no creo que sea fácil superarlo. Además de proporcionar una inmensa cantidad de datos de manera muy fácil, permite comparar hasta cuatro revistas en trece parámetros diferentes.

El caso es que Elsevier parece decidido a no quedarse sólo como el principal agente en la comunicación de información científica primaria, sino también a imponer su liderazgo en el control de la información referencial, en las herramientas de búsqueda de la documentación científica, y en el campo de la métrica de la actividad investigadora. Unas y otras líneas de trabajo crean sinergias que fortalecen su posición frente a los rivales y frente al empuje del acceso abierto.


SCOAP3, “big deal” al revés

5 junio 2008

SCOAP3 (Sponsoring Consortium for Open Access Publishing in Particle Physics) es un consorcio de agencias de financiación, instituciones de investigación y bibliotecas u organizaciones bibliotecarias que actúan en el campo de la física de altas energías (HEP), y su fin es promover la publicación en régimen de acceso abierto en este sector de la ciencia. En la actualidad, los miembros de SCOAP3 pertenecen a una docena de países europeos, E.U.A. y Australia. El CERN es también parte muy activa. Ningún organismo español participa, por el momento, en SCOAP3, aunque España es el 9º país del mundo en producción científica en este terreno, con un 3,1 % de cuota de publicación.

Como se sabe, en física de partículas la literatura internacional está accesible de manera muy fácil, en forma de preprints, a través del ya histórico y famoso repositorio digital arXiv, principalmente, así como mediante otros archivos institucionales, etc. De lo que se trata ahora es de que las propias revistas científicas estén también a disposición pública de manera abierta y estable en Internet, con las versiones definitivas de los artículos, como resultado del peer review.

El método que SCOAP3 propone para ello es redirigir colectivamente la financiación que el sector canaliza a los editores bajo el modelo “lector paga” (en forma de suscripciones) hacia un sistema global “autor paga” (dejando abiertos los contenidos), de manera que dicha financiación siga cumpliendo su misión básica, que es sufragar la evaluación o arbitraje de los artículos. SCOAP3 se constituye como una cooperativa de clientes de servicios de publicación, lo contrario a un consorcio de suscripción de revistas. Es otra forma de big deal En sus propios términos:

In this model, HEP funding agencies and libraries, which today purchase journal subscriptions to implicitly support the peer-review service, federate to explicitly cover its cost, while publishers make the electronic versions of their journals free to read. Authors are not directly charged to publish their articles OA. (…) the publishers’ subscription income from multiple institutions is replaced by income from a single financial partner, the “Sponsoring Consortium for Open Access Publishing in Particle Physics” (SCOAP3). (…) Each SCOAP3 partner will recover its contribution from the cancellation of its current journal subscriptions. (…)

Interesantes detalles aparte, como el de que la gran mayoría de los artículos de HEP se publican en seis revistas de cuatro editores (APS, IoP, Elsevier y Springer), con lo que el problema está bien localizado, se me ocurre subrayar algunos aspectos de SCOAP3:

  1. Es una iniciativa corporativa y global para toda la HEP, una comunidad científica reducida, muy integrada y cohesionada a escala internacional, que constituye el mejor ejemplo de big science (macrociencia), con un nivel de coautoría por artículo que llega con frecuencia a cientos de investigadores.
  2. La idea nace con la fuerza de quienes como autores tienen en conjunto en su mano poder imponer un acuerdo con los editores. No se trata de una confrontación o rebelión, sino de que una cooperativa global de autores negocia con los editores una revolución en las condiciones de la publicación científica, contratando sus servicios en concurrencia competitiva.
  3. Es la comunidad científica organizada como consorcio la que asume la representación de todos los investigadores y el patrocinio económico de la actividad editorial. Situada la fuente de financiación a este nivel, se libera del pago individual a los investigadores, y la agregación económica, junto con la negociación a gran escala con los editores, permite prever una cierta reducción en los costes frente a la situación actual.
  4. Es temprano para hacer pronósticos, las pautas de trabajo no son exportables de unas comunidades científicas a otras, y en la comunicación científica reina el pluralismo, la heterogeneidad. Pero la HEP ha demostrado su liderazgo informacional con arXiv o el desarrollo de la propia WWW… SCOAP3 es un movimiento muy organizado que tal vez también ejerza poderosa influencia si se consolida.